Pablo Aceñolaza: “El super niño afectará la región a partir de septiembre y se prevé un verano con grandes lluvias y probablemente con el río alto”
En tiempos de pocos controles del Estado, la previsibilidad del cambio climático puede afectar la vida humana y el ambiente. El biólogo Pablo Aceñolaza alerta sobre la llegada del super niño
Es importante conocer como puede afectar la llegada del Super Niño a los ambientes naturales de todo lo que es la ribera del río Uruguay. Es un tema que en la Academia se viene estudiando desde hace ya muchos años. Se denomina el fenómeno El Niño Oscilación Sur, así es como se lo conoce internacionalmente.
Y tiene estos ciclos que uno ha escuchado, niña-niño, que son ciclos que afectan realmente de manera global cada cierto tiempo, que es bastante irregular, pero a veces ocurre cada dos, tres, años, una de estas oscilaciones. Y lo importante de esto es entender dos cosas.
Primero, por qué se producen o cómo se producen y cómo nos afectan en la zona. Primero, es un calentamiento que ocurre en la zona ecuatorial del Pacífico. Y nos preguntamos ¿cómo puede ser a tantos miles de kilómetros? Lo que provoca es que se calienta la superficie del agua, produce una mayor evaporación del agua y un cambio en las circulaciones atmosféricas del aire.
Tanto a nivel basal como también a niveles altos de la atmósfera. Entonces, eso circula, hay humedad y produce efectos en todo el mundo. En Australia hay sequías, en parte de América también hay sequías y en otras partes como es nuestra región pasa todo lo contrario.
Esa humedad incrementa los valores y hay mayor precipitación e incluso nos pasamos a lo que se llaman inundaciones. Y eso es una de las formas en las que nos está afectando o nos va a afectar este superniño que se está esperando.
¿Por qué? Porque la diferencia de temperatura entre la media de la temperatura del Pacífico y lo que ya están modelando, porque esto es lo que se espera en el segundo semestre del año. Ahora todavía recién está entrando, pero las modelizaciones matemáticas están dando que nos vamos hacia un niño muy fuerte, por eso le llaman el superniño. Y eso va a afectar acá, con un invierno un poco más benévolo, aunque estos días han estado bastante duros, y con muchas más precipitaciones.
Específicamente la cuenca del Uruguay recibe precipitaciones por encima, a veces de 200 o 300, hasta 500 milímetros, acumulados más que la media normal para la zona. Y eso repercute inmediatamente en la carga de las cuencas, los arroyos y por supuesto el río Uruguay, que suele presentar en épocas niños, con crecientes muy importantes, con estos picos que a veces uno ve de 13, 14 metros para el Uruguay en nuestra zona, están asociados generalmente a eventos niños. Entonces eso tiene un efecto importante, vos me preguntabas cómo afecta a la flora y a la fauna, sobre todo a la flora y a la fauna del Uruguay.
Prácticamente todas las islas con esos niveles de agua quedan cubiertas, y eso está estudiado en la biología como lo que se denominan los pulsos de inundación o pulsos hidrosedimentológicos, y son los eventos que se producen cada cierto periodo de tiempo y termina condicionando la distribución de la flora y asociado a la flora, la distribución de la fauna en las islas. Es increíble, pero si uno recorre las islas va a ver que los bordes laterales son un poco más altos que la zona central, por efectos de la sedimentación. Y esos bordes laterales tienen un tipo de bosque que es distinto a lo que se encuentra en el interior.
Y precisamente esa diferencia del tipo de vegetación que vamos a encontrar en la isla entre el borde y la parte central está asociada a la inundación. Entonces el niño viene a ayudar, porque yo acá quiero por ahí sacar el concepto del niño como algo problemático, viene a ayudar a que nuestra vegetación de las islas conserve la fisonomía y la estructura que tiene una vegetación que sufre inundación. La inundación en la zona de humedales es un evento necesario.
Y el niño, cada 5, 7 años o el periodo que le toque, ayuda a que eso se siga sosteniendo.
Aparentemente los modelos están dando que recién ahora se están empezando a producir los primeros incrementos de precipitaciones y efectos del niño.
Pero se va a esperar con mayor fuerza, según ya te repito los modelos matemáticos, a partir del mes de septiembre en adelante y va a afectar todo lo que sería primavera y verano, o parte del verano. Yo recuerdo niños muy fuertes, año 83, 82, 83, el 16, 17 también fue, y en el 24, o sea, hace dos años atrás, no sé si recuerdan, hubo una creciente importante asociado a un evento niño de menor envergadura, pero fue asociado a un evento niño. Si este niño viene con la potencia que se está esperando que tenga a través de estos modelos matemáticos, vamos a tener una situación beneficiosa para la vegetación, pero compleja para la sociedad y para lo cual también tenemos que estar preparados.
Recuerdo 2024, precisamente, uno de los problemas que tiene, por ejemplo, Colón, es la desaparición de las playas, digamos, porque quedan bajo agua, y justo en el periodo en donde el turismo tiene la posibilidad de estar.
Esperemos que este modelo, digamos, en el sentido ese de lo que aporta el turismo a toda nuestra costa del río Uruguay, esté por lo menos desplazado temporalmente del periodo de vacaciones, pero los modelos están diciendo que vamos a tener un verano con altas precipitaciones y probablemente con el río alto. Así que, si no es así, hay que, bueno, ir previendo.

