Entre Ríos: Buscan declarar monumentos naturales a dos especies únicas de la provincia
En una nueva entrega de la columna «Ambiente y Naturaleza», Pablo Aceñaloza explicó el alcance de dos proyectos de ley que se debaten en la Legislatura entrerriana y que buscan ampliar la protección de especies de la fauna provincial
La Cámara de Diputados de Entre Ríos analiza dos iniciativas para declarar como Monumentos Naturales Provinciales a dos especies de animales cuya presencia en el territorio entrerriano es extremadamente limitada y cuya conservación resulta prioritaria.
Durante su participación en el programa Reporte Semanal, por Radio Sapukay 90.9, el especialista en Ambiente y Naturaleza, Pablo Aceñaloza, recordó que esta figura legal constituye una de las categorías de conservación más importantes que existen en el país.
«Un monumento natural es una categoría de conservación que puede proteger tanto áreas como especies, ya sean plantas o animales que presentan problemas de conservación o una distribución muy restringida», explicó.
El tucotuco, un roedor exclusivo de Entre Ríos
Uno de los proyectos, impulsado por la diputada Romero y el diputado Aranda, propone declarar Monumento Natural al tucotuco (Ctenomys rionegrensis), un pequeño roedor subterráneo que, en Argentina, solamente fue registrado en la provincia de Entre Ríos.
La especie habita principalmente en sectores arenosos del Parque Nacional El Palmar, el Parque Nacional Pre Delta y apenas unos pocos sitios más de la provincia. Su nombre popular proviene del sonido que emite desde sus cuevas, un característico «tuc, tuc, tuc», que le dio identidad a la especie.
Aceñaloza explicó que su principal vulnerabilidad radica en su escasa capacidad de desplazamiento. «Vive bajo tierra, sale únicamente durante la noche y depende de suelos muy específicos. Si esos pocos ambientes donde habita se modifican, la especie puede desaparecer fácilmente», advirtió.
La «rana tractor», otra especie en riesgo
El segundo proyecto busca proteger a una curiosa especie de anfibio conocida como rana tractor, llamada así por el particular sonido que produce durante la época reproductiva, similar al motor de un tractor en marcha lenta.
La especie había sido registrada por última vez en la década de 1980 y durante más de cuarenta años no volvió a ser observada en Entre Ríos. Sin embargo, recientemente fue redescubierta en el norte provincial, cerca del límite con Corrientes, donde se detectó una única población.
«Es una especie de distribución subtropical que en Entre Ríos se encuentra en el límite de su área de distribución. Si esa única población desaparece, la especie podría considerarse extinta en la provincia», explicó el especialista.
Cómo continúa el proceso
Los proyectos deberán ser aprobados por ambas cámaras de la Legislatura provincial. Una vez sancionadas las leyes, la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos será la autoridad encargada de implementar las medidas de protección, promover investigaciones científicas y desarrollar estrategias de conservación para ambas especies.
Preocupación por el avance del picudo rojo
Sobre el final de la entrevista, Aceñolaza también se refirió al avance del picudo rojo, el escarabajo invasor que representa una seria amenaza para las palmeras yatay, declaradas Monumento Natural de Entre Ríos.
Recordó que el insecto ingresó hace algunos años a Uruguay y recientemente fue detectado en la isla Martín García.
«Por ahora no fue encontrado en Entre Ríos, pero lamentablemente es muy probable que en algún momento ingrese a la provincia. Son especies invasoras muy difíciles de detener», señaló.
No obstante, destacó que actualmente existe un trabajo coordinado entre SENASA, el Parque Nacional El Palmar, la Secretaría de Ambiente y los municipios para monitorear la situación y preparar estrategias de contención.
Mientras el invierno reduce la actividad del insecto, las autoridades permanecen en alerta ante un posible avance cuando aumenten las temperaturas.
La eventual declaración como Monumentos Naturales del tucotuco y la rana tractor representa un nuevo paso en la política de conservación de la biodiversidad entrerriana, poniendo el foco en especies poco conocidas pero fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas de la provincia.

