Pablo Aceñolaza: “En Entre Ríos estamos advirtiendo el peligro del Picudo Rojo que pueda afectar a nuestra Palmera Yatay”
En Reporte Semanal (Radio Sapukay), el columnista de temas ambientales, Pablo Aceñolaza explicó la historia de la Palmera Yatay, tan típica de la Región entrerriana Tierra de Palmares
En algunos medios digitales aparecen recientes notas sobre presuntos problemas con la palmera Yatay, Aceñolaza aclara que “es una especie del género butia, que en el mundo tiene unas 20, 25 especies que son latinoamericanas y se distribuyen sobre el centro-este de Latinoamérica, o sea, parte de Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay principalmente”.
En Entre Ríos, la Yatay –cuyo nombre científico es Butia Yatay – no hay imagen “de la provincia en turismo o en lo que sea, que no tenga una foto de la palmera y la distribución se da en lo que nosotros en la biología llamamos distribuciones agregadas. O sea, no es que uno lo vaya a encontrar de manera dispersa, sino que se encuentran núcleos muy marcados e identificables de población”, acota.
Haciendo un breve repaso histórico, dice que “esto ya lo estudió Juan Báez, un botánico que vivió en Entre Ríos a principios del siglo pasado, que realizó un estudio sobre las palmeras en la provincia y distribuyó en una cartografía la distribución del caranday, que es esa palmera de hoja como un abanico, el yatay, que es esta otra que estamos charlando, y el pindó, que serían las tres palmeras nativas de Entre Ríos”.
Esa distribución agregada, permite encontrar esta especie característica “en Colón, en Concordia, y a la altura del kilómetro 100 de la Ruta 18 entre Concordia y Paraná, hay un núcleo. Hay otro núcleo en la zona de Federal, muy importante, y te diría, hay zonas en donde son tan importantes como el de Colón prácticamente, pero mucho menos visibles. Hay un núcleo en la zona de Diamante, en la Aldea brasileña, incluso hay palmeras Yatay en Isla del río Paraná”, enumera Aceñolaza.
A partir de esta característica de distribución agregada “aparecen los problemas, porque son muy susceptibles al daño ambiental. Porque un daño en el lugar donde están es un daño significativo. Y eso está pasando porque una palmera que tiene algunos problemas de reproducción, se reproduce naturalmente por pulsos asociados, principalmente se cree, esto no está del todo estudiado, a la presencia de fuego. O sea, es como que tal vez una palmera que necesita que sus coquitos sufran de algún tipo de incendio para poder germinar o estar a temperaturas muy altas. Eso es una de las hipótesis”, señala.
En los últimos tiempos y volviendo a las notas periodísticas que refieren a “un problema sanitario que está en puerta y ojalá no ocurra. Es un coleóptero del sudeste asiático que ha entrado a Uruguay ya hace unos cuatro o cinco años atrás. Afecta a las palmeras y de una manera letal, una vez que entra le come su único ápice, su única yema que tiene y al matar la yema la palmera muere”.
Pablo manifiesta que “eso ha ocurrido principalmente con una palmera de otra especie que se llama la palma canaria, aunque se ha visto la acción también sobre varias palmeras nativas. Entre ellas una prima, de nuestra yatai que se llama butia o dorata. Por ello está el riesgo de que la Yatay también lo sufra. La especie que las ataca es una especie, llamada picudo rojo por la forma de este insecto. Es un escarabajo de entre 2 hasta 3 centímetros de largo, o sea, es un escarabajo grande, muy visible yestá el riesgo de que ingrese a la Argentina y pueda dañar nuestras especies nativas”, dice muy preocupado.
El biólogo acota que “ya entró a la isla Martín García, pero ha atacado solamente palmeras exóticas”, como acción preventiva en Entre Ríos, “hemos venido trabajando bastante a la par con la gente también de SENASA y con la gente de los municipios de la costa del río Uruguay para proteger, para prevenir y para aprender qué hacer si este insecto llega a entrar a nuestra provincia”, concluye Aceñolaza.

